Tuve que hacer un trabajo chino para convencer a Julia de que no se me tire para atrás. Creo que lo que hizo que aceptara mi propuesta fue cuando le dije: "estas, sólo son pruebas que nos pone el destino para cimentar de forma correcta nuestro futuro", palabras bastante profundas para alguien que no cree en el destino. Pero dio resultado y eso es lo importante.
Ni se me ocurrió mencionarle lo de Miguel. Hubiese estado loco en aumentarle más presión a esta fina liana. Cuando terminamos de hablar. Me miró a los ojos, se secó las lágrimas y sonrió. "Debo verme como una tonta", me dijo con la sonrisa grabada en su rostro húmedo.
"No para nada, creéme que he visto caras más tontas, no creas que te vas a llevar el premio", bromeé.
Sonrió y enseguida se abalanzó sobre mi a hacerme cosquillas. Juro que nunca me reí tanto, ni me había sentido tan feliz. Pensé en besarla. Lo intenté, fue un impulso. Y ella movió la cabeza evitando que llegue a besarla.
"No Diego, discúlpame, aún no estoy preparada", se excusó.
La miré con preocupación y creo que se dio cuenta porque continuó: "No se trata de ti. Has hecho todo lo humanamente posible para ganarte no sólo uno de mis besos, sino a toda mi. Pero juro que no puedo".
"¿Por qué?", pregunté.
"Debo tomar valor", me dijo.
"¿Para qué", repregunté.
"Sólo te voy a decir algo Diego. Muero por besarte pero se que si lo hago me voy a sentir mal. Ya me sentí mal aquella vez que lo hice y no quiero volver a hacerlo, no por ahora".
Puse cara de no entender nada.
"Ok. Te digo. Tengo un gran secreto que es mi gran problema", me dijo mientra transformaba su expresión a una más seria. "Y aún no estoy preparado para decírtelo".
"¿Sabes que puedes confiar en mi, no?", indagué.
"Lo sé, lo sé, Diego, pero no es tan fácil. Tengo razones para no creer en los hombres. Además no es tan fácil como decírtelo. Cuando esté preparada te contaré. Mientras tanto adaptate a mis tiempos", sentenció sorprendiéndome. "Bueno, sorry, no quise que se escuche como una órden. Sería mas bien algo como: si en realidad quieres crear buenos cimientos no me presiones y respeta mis tiempos. Sino no pasará nada".
Como que eso sonó mejor. Pero ahora estaba preocupado. Que podía ser tan grave como para bloquear a una chica. Muchas ideas me pasaron por la cabeza: su padre alcohólico una mala imagen, los ex novios idiotas que siempre ensucian el camino para los novios venideros, toqueteos del propio padre alcohólico, incluso alguna violación. Pero me estaba metiendo en temas escabrosos. Dentro de mis ex novias me habían tocado suicidas, víctimas de violación, locas, posesivas y hasta una ladrona que casi me desvalija, pero lo de Julia me tenía intrigado ahora.
Julia optó por irse a su casa. No sin antes invitarme para que la acompañe a llevar a una primita al cumple de una compañerita del colegio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario