sábado, 2 de octubre de 2010

Una noche llena de sorpresas (Parte 1)

Cuando salimos el jueves del trabajo Julia me dijo que me acompañaría a camino a nuestras casas porque luego debía ir a hacer algunas cosas con su tía. Así que enrumbamos camino a casa como habíamos planeado discutiendo cuales podían ser las nuevas intenciones con Miguel. Claro está que ni comenté las cosas que me había preguntado Miguel sobre ella. Es más a estas alturas con la actitud que había desarrollado el gil para conmigo creo que no valía la pena ya. Salvo… esté pensando en quitarme a Julia. Mmm… no lo había visto desde es punto de vista. Pero no. Debo estar siendo paranoico porque no creo que tenga tan poca vergüenza y esté intentando hacerlo en mi propia cara.
El viernes durante el día transcurrió todo de forma normal. Todo estaba en su respectivo orden. Mi encuentro con Julia mañanero en la parada rumbo al trabajo. Luego entrar a las ocho horas aparentando no tener nada entre nosotros. El almuerzo con Verónica planeando la salida de la noche y con la suerte de contar con la ausencia del gil de Miguel. La tarde sin mucha novedad. Un par de encuentros en el pasillo con Julia y un beso furtivo insuperable. La salida del trabajo rumbo a nuestras casas para alistarnos para la noche y por mi parte a esperar la hora de encuentro en mi casa. Hora fijada once de la noche para partir luego a azabache que queda a unas cuadras de mi apartamento. Un beso con Julia en la puerta de su casa, cerrada como siempre por supuesto, como despedida hasta la noche.
Luego llegando a mi edificio logré ver unos individuos con pinta de delincuentes lo cual me puso en alerta. No se iba de mi mente aquella noche en que me intentaron robar en la puerta del edificio. Por suerte no pasó nada y los sujetos sospechosos pasaron al lado mío sin ningún intento de nada. Pero a mi mente llegó otro recuerdo. Aquella noche pasó Julia con su madre saliendo del supermercado. Traté de recordar luego el aspecto que tenía la madre debido al secreto que Julia me contó pero no logré visualizarla.
Ya en mi edificio me hice la cena. Esta noche tocaría muslos de pollo al horno, arroz y puré de sobre. Cené sin sobresaltos.
A eso de las nueve y media de la noche comenzaron las sorpresas. Sonó el timbre y cuando contesté a que no saben quien estaba abajo. Verónica había llegado más temprano de lo acordado. “Hola Diego, disculpa que haya llegado más temprano de lo acordado, pero terminé unos asuntos más temprano de lo que pensé”.
No tuve problemas en hacerla subir. Sólo me pareció extraño que llegase una hora y media antes. Conversamos en el living unos minutos y luego le dije que aún tenía que bañarme y cambiarme. Entonces me sorprendió diciéndome con una sonrisa pícara:”Si no tienes problemas podemos seguir conversando en el baño mientras tomas la ducha”.
Al ver mi cara de asombro se retractó ruborizada agregando que era sólo una broma. Pero en realidad no logré diferenciar hasta donde era broma y hasta donde era verdad. En ese momento empecé a sospechar que en realidad llegó temprano para tentar algo conmigo.
Fui al baño a tomar la ducha que mencioné pero antes me aseguré de echar el seguro en la puerta. No sé si fue mi imaginación o estoy alucinando pero juro que en algún momento sentí que intentaron abrir la puerta. O Verónica se había dispuesto a tenerme esa noche a como de lugar o yo me estaba volviendo loco. Cuando terminé de bañarme y quedé seco tuve que salir del baño. Me aseguré de que no esté a la vuelta y pasé envuelto en mi toalla para mi habitación lo más rápido que pude. Entré en ella y dentro estaba Verónica sentada en mi cama. “Espero no te moleste, pero estaba aburrida en el living y me sorprendió el orden de tu casa, así que la fui recorriendo y llegué aquí. Te felicito está muy lindo tu apartamento”, me dijo mirándome de pies a cabeza con una actitud seductora.
“No, no”, tartamudeé. “Pero, ¿me traes una camisa que está en living por favor?”.
Ella se puso de pie de inmediato y fue por la camisa. Me preguntó donde estaba exactamente y le dije que no recordaba que la busque por el mueble. Mientras yo me ponía la ropa interior y el pantalón lo más rápido que pude. En realidad sólo fue la primera excusa que se me ocurrió para sacarla de allí. Una vez puesto el jean tomé mi celular y procedí a mandarle un sms a Julia pidiéndole que venga rápido. Necesitaba ayuda. No podía seguir sólo con esta loca. Digo, es muy buena e inocente pero me parece que es una enferma sexual al mismo tiempo. ¿O será mi idea?
Verónica volvió y me indicó que no había encontrado nada. Volteé a propósito a mi derecha y sobre la cama estaba la camisa. “Ah, no recordaba que la había traído, mira, está acá”.
“Que bobito”, dijo sonriendo.
“Bueno, vamos al living”, agregué.
Julia tardó media hora en llegar. En ese lapso el tema de conversación fui yo. Mis gustos, mis chicas, mi ex novia Leticia, mi forma de conquistar a las chicas y hasta mi talla de zapatos. Verónica estaba dispuesta a saber todo de mí.
Cuando dieron las diez y media aproximadamente tocó el timbre Julia. Bajé a abrirle y Verónica permaneció en mi apartamento.
“¿No tienes portero eléctrico?”, preguntó Verónica.
“Si tengo”, respondí, “Pero cuando me baño siempre me gusta hacer ejercicio y voy a aprovechar para hacerlo bajando por las escaleras”.
Verónica me miró con cara de extrañeza y no la culpo, la excusa fue la peor, pero no tuve otra. Igual, tampoco pareció darle mucha importancia y me creyó de primera.
Al llegar a abajo le conté raudamente todo a Julia quien quedó estupefacta con cada cosa que escuchaba. Pero siguiendo estrictamente con el plan me recomendó más bien que le siga la corriente y que espere al boliche para recién darle el espaldarazo. Pregunté como podía ser sutil con esta situación y Julia me pidió que lo intente. No sé que se me iba a ocurrir.

1 comentario:

  1. La verdadera manera de conquistar a una chica es teniendo seguridad, confianza en cada paso que das, las mujeres huelen la confianza y les encanta, contrario les molesta los que padecen de transpiración precoz y que ponen así en evidencia su inseguridad.Recuerda que con Axe Full Control® la transpiración precoz se puede controlar. Siempre se puede maximizar el efecto de tu ligue, sólo es cuestión de actitud. http://www.transpiracionprecoz.com/mexico/mexico.htm

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